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Soy periodista especializada en comunicación política, liderazgo, estrategia y dirección de gestión pública. Desde hace 4 años he impartido docenas de cursos de crecimiento, motivación y marketing personal, así como, oratoria y técnicas de expresión. También he realizado diversas investigaciones en comunicación, liderazgo y redes sociales que he puesto en práctica en mi trabajo y lo comparto en mi programa de radio "Motivate" que se transmite por Fiesta Fm. Anteriormente, fui reportera de noticias en radio y televisión.

lunes, 22 de octubre de 2012


CRISIS DE LA UNIÓN EUROPEA, SOBERANÍA Y NUEVO ORDEN MUNDIAL.
                                              Trabajo final Sistema político y teoría del Estado.
Violeta Rosas Rosas

Por globalización se entiende el proceso mediante el cual se ha ido instaurando prácticamente en todo el mundo un mismo sistema, fundamentalmente económico, pero también político y sociocultural basado en la inmediatez de las relaciones y de las transacciones económicas. En este nuevo orden mundial, el organismo que marca las normas y dirige cualquier acontecimiento a lo largo de todo el planeta no es otro sino el mercado y su alcance se puede considerar planetario. Como resultado del proceso, sin duda impulsado por las nuevas tecnologías de la información, se ha creado lo que algunos han llamado sociedad-red. De esta forma, y como consecuencia clave, también como motor principal, las economías mundiales se han vuelto  interdependientes entre ellas — cuestión que marca las nuevas relaciones entre los Estados y la sociedad.
Este mismo proceso de globalización permitió que 27 países se unieran en torno a una moneda única, el Euro, y alcanzaran un proceso inédito en la conformación del sistema de naciones, que se agrupan pero no constituyen un Estado, sino una unión de Estados, proyectados hacia “un bien común”. Se conformó entonces,  un actor político que opera sin constitución, que tiene un parlamento con funciones consultivas pero no legislativas.
Hoy este Entre supraestatal, esta en crisis,  José A. Estévez  Araujo en el texto “De la maldad europea y la soberanía popular” explica que “La implantación de un mercado único se realizó partiendo de realidades económicas muy diversas. Los puntos de partida de los países eran muy distintos en lo relativo a niveles de renta y riqueza, niveles salariales, dotaciones de infraestructuras, etc… el proceso que se puso en marcha con la implantación del mercado único tendió a agudizar esas diferencias y a generar una dinámica de competencia entre Estados, regiones, empresas y trabajadores para obtener mejores posiciones”
Las causas políticas, económicas y sociales de la crisis son diversas. Pero una de las más preponderantes es la dificultad que tienen los entes Europeos creados a partir de los tratados establecidos en la UE para poner orden, toda vez que cada Estado que lo conforma es soberano y posee un legislación distinta, en muchos casos ni siquiera en concordancia con lo expuesto en las clausulas de los acuerdos ya suscritos.
Atrás quedó la conformación de Estado clásico planteada por los catedráticos Thomas Hobbes y Jean Bodin, cada uno en su respectivas épocas. Teorías que en su oportunidad lograron que existiera un orden que antes no se había planteado.
Si nos remitimos a la Edad Media el príncipe era considerado el soberano ya que sus súbditos no podían apelar a una autoridad más alta. Es hasta el siglo XVI cuando se construye sistemáticamente el concepto de soberanía como fruto de las luchas sostenidas por el rey francés contra el imperio, la Iglesia y los señores feudales; este nacimiento del Estado soberano ocurrió a finales de la alta Edad Media. En efecto, la presencia del Estado moderno dió nacimiento a una concepción nueva de ese poder, la cual surge con Jean Bodin en “Los 6 libros de la República”. Bodino, para designar ese fenómeno, dice: "La soberanía es el poder absoluto y perpetuo de una República". Por absoluto entendió la potestad de dictar y derogar las leyes, dejando claro que los príncipes están sujetos a las leyes comunes de todos los pueblos. El príncipe tiene el poder de dictar leyes civiles, nunca las divinas. Entendió por perpetuo, el poder irrevocable, el poder por tiempo ilimitado.
Es claro que en la doctrina de Bodino no se piensa del soberano como un ente irresponsable, desligado de cualquier norma y arbitrario, sino en un príncipe que esté sujeto al Derecho, no sólo al que él hace, sino también a la ley divina, al derecho Natural, y a las leyes fundamentales del reino.Así, entonces, para Bodino, los fenómenos de soberanía y el poder de hacer la ley son análogos y resultan además, inherentes a una persona; el príncipe. Pero, el soberano es quien efectivamente gobierna, ya sea el príncipe, un grupo o el pueblo. Se afirma que Bodino fue el primero en aceptar que ya había una nota esencial nueva en la organización política: la idea de la supremacía del gobierno nacional o central sobre el sistema descentralizado feudal de la Edad Media; el criterio de que debe haber una única fuente de toda ley.
La importancia de la teoría de Bodino radica en que ésta debe considerarse como aquél primer paso en la dirección de la autoridad central o nacional, trayendo el orden al caos medieval "La soberanía, en él, es la fuerza de cohesión, de unión de la comunidad política, sin la cual ésta se dislocaría".
Tres cuartos de siglo más tarde en el Leviathan, Thomas Hobbes, escribe enfáticamente que el poder soberano debe ser tan grande como los hombres se lo imaginen. Y fue así como se extrajo el concepto de soberanía del campo de la teoría jurídica para introducirlo en la ciencia política. Hobbes sostiene que “El fin del Estado es la seguridad”  el fin es la paz y la defensa común. Pero bajo un esquema en el que una persona concentra todo el poder otorgado por los súbditos,  explica “es conferir todo su poder y fortaleza a un hombre o a una asamblea de hombres, todos los cuales, por pluralidad de votos, puedan reducir sus voluntades a la voluntad”
Las 2 tesis hasta ahora examinadas tienen algo en común: estudian la soberanía desde el punto de vista interno del Estado, sin tomar en cuenta el derecho internacional. Esto se debe a que la doctrina de la soberanía fue desarrollada en su mayor parte por teóricos políticos que no estaban interesados en las relaciones entre los Estados. De tal suerte que aparece claro y deducible por qué la idea de la soberanía, tal como se expone, no puede encontrar un lugar adecuado entre las concepciones del derecho internacional de hoy en día.
En el mes de Junio, La canciller alemana,  Angela Merkel,  reiteró su opinión de que los miembros de la UE deberían estar dispuestos a ceder parte de su soberanía a la Comisión Europea, aunque apuntó que todo cambio necesitará tiempo, y enfatizó "Hay pasos hacia la integración que exigirán cambios en los tratados. No hemos llegado aún a esa fase, pero no hay tabúes".  Merkel, en esa oportunidad también defendió la necesidad de "más Europa", incluso cuando pueda significar dotar de más competencias a Bruselas.
Es precisamente este el conflicto que se plantea,  las Naciones que conforman la Unión Europea, en especial los países en crisis, que han visto comprometida su soberanía por la intervención económica, que se traduce en exigencias que trastocan el orden político y social de los pueblos.
Evidentemente estamos en un nuevo orden mundial, que ha puesto en el tapete el papel de los gobiernos, la democracia y la autonomía. Todo parece indicar que para salir de la crisis o solventar los problemas de cada nación hace falta perder cada vez más soberanía, comprometida en los tratados y acuerdos económicos.
La economía China resulta una variable de imprescindible consideración. Los índices de comercio con Alemania y la ayuda brindada a la UE, evidencian un mayor protagonismo internacional, que ya no se resume a inversiones en los nichos encontrados en África y Latinoamérica. La necesaria estabilidad del Euro en el sistema económico, financiero y comercial mundial depende también del rol que desempeñe China. Siendo este país el mayor acreedor de los EE.UU. y los crecientes préstamos que concede a la UE, lo consolidan como un actor de imprescindible valoración, sin importar el sistema de gobierno que impere dentro de la nación.
En la Cumbre del Euro,  se reafirmaba la importancia de la moneda para el proyecto de paz, estabilidad y prosperidad de la UE. Sobre la actual situación, el economista George Soros advirtió en el Foro Económico Mundial en Davos en enero pasado que " la manera de escapar de la crisis no debe basarse sólo en obligar a los países con problemas a una estricta disciplina presupuestaria. Necesitan además un estímulo para evitar el espiral deflacionario." Fue enfático al asegurar que Alemania podría destruir a la Unión Europa con las medidas fiscales que impulsa.
Los problemas que enfrentan el euro y el dólar como divisas internacionales, la consolidación de China como principal acreedor de EE.UU. y la posición de Francia en la cumbre del G20 sobre el dólar, son suficientes alarmas como para no descartar una reforma del Sistema Monetarios Internacional, que considere la solvencia de China y de otras naciones emergentes. La posición de ese país ante la crisis de la UE, fue aclarada por Wen Jiabao, Jefe de Gobierno chino,  quien expresó que "China está preparada para ser una parte importante en la resolución de la deuda soberana europea".
El hecho de que Angela Merkel haya requerido a China para lograr préstamos es otra muestra de la imposibilidad de la unipolaridad y de la crisis hegemónica de las potencias occidentales, que anuncia posibles cambios en el futuro del Sistema Monetario Internacional, donde pudiera coexistir el dólar, el euro y, tal vez, el yuan.
La crisis refleja la ineficiencia de un sistema económico que padece de excesivas desregulaciones del sistema financiero y las falacias del supuesto liberalismo económico. La crisis, como en otros momentos ha denotado la importancia estratégica del Estado. La debilidad del Estado de Bienestar y de elementos cruciales como la seguridad de los ciudadanos y la estabilidad económica y financiera han vuelto a poner como actor protagónico al Estado como ente regulador.
Una de las tesis que se sigue con los mecanismos de nueva gobernanza económica es la relacionada con la necesidad de subsanar los problemas en el proceso de construcción de la Unión Europea, y para ello se plantean varios escenarios, donde las expresiones más catastróficas pudieran ser el "derrumbe" del euro o la salida de Grecia de la UE. Sin embargo, al considerar el costo que tendría una vuelta al pasado, realmente parece poco probable esta solución, además del impacto político que pudiera ocasionar esta medida, no sólo al interior de los países sino también para la UE.
En estos tiempos de tanta incertidumbre, donde las potencias tradicionales muestran su talón de Aquiles y las emergentes dan visos de fuerza, el abandono de la democracia y el menosprecio al papel de los Estados en las proyecciones domésticas y exteriores de los pueblos, resulta más que pertinente oportuno.
Quizás el gran reto pendiente en la UE, sería indagar cómo conservar dentro de esta gran crisis, los intereses democráticos y la búsqueda de un consenso que preserve la autodeterminación y la independencia de los países.
BIBLIOGRAFÍA
-          NAÍM Moises, “Davos, Hybris y BRICS”, 28 enero 2012. www.elpais.es
-          Soros alerta por desintegración europea”, 25 enero 2012. www.CNNexpansión.com
-          Angela Merkel quiere que los estados miembros cedan soberanía”, 01 junio 2012 www.pressdigital.com
-          FLORES OLEA Víctor,  La crisis de las utopías,  Anthropos, 2010
-          Comunicación una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible, integrador; COM.2020 (2010) Luxemburgo, OPOCE, 2010. 

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