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Soy periodista especializada en comunicación política, liderazgo, estrategia y dirección de gestión pública. Desde hace 4 años he impartido docenas de cursos de crecimiento, motivación y marketing personal, así como, oratoria y técnicas de expresión. También he realizado diversas investigaciones en comunicación, liderazgo y redes sociales que he puesto en práctica en mi trabajo y lo comparto en mi programa de radio "Motivate" que se transmite por Fiesta Fm. Anteriormente, fui reportera de noticias en radio y televisión.

lunes, 2 de septiembre de 2013

ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ADMINISTRACIÓN PRIVADA

La Administración pública es el factor que va a definir el desarrollo de todas las actividades importantes de la  vida, como la educación, la sanidad, el empleo, el entretenimiento, la enseñanza, por ello su actuación es de sumo interés social y por consiguiente esta en constante evaluación por parte de los ciudadanos, de su correcto desempeño depende la estabilidad, democracia y nivel de bienestar de la sociedad.

El debate de la gestión pública o privada no es nuevo. Se viene dando desde que los estados del bienestar entraron en crisis, producto de la deficiencia en la prestación de los servicios públicos por parte de los gobiernos. Muchos aspectos de la administración pública han sido criticados: la corrupción, la  burocracia y el clientelismo se han enquistado en los sistemas estatales impidiéndoles avanzar y originando un sistema poco transparente y deficiente. La poca capacidad de algunas administraciones para renovarse y ser factores de cambio a la par de la sociedad ha generado la implementación de políticas públicas que no están acorde con la realidad de la población y por consiguiente resultan escasas o no acordes a las necesidades de la población. Lo que en consecuencia ha creado una percepción en la mayoría de que la gestión privada es más eficiente.


 La administración privada resulta más eficiente, entre otras cosas, porque no depende de la cantidad de leyes y normas que tiene la administración pública. Además posee la capacidad de renovarse y modernizarse constantemente. Tiene un modelo gerencial que le permite mayor flexibilidad en la toma de decisiones. Y es un sector autónomo, que está en constante competencia.Una de sus características principales es que presta servicios con un interés económico por lo que está obligado a dar una respuesta efectiva a quien pague por él y el recurso humano está altamente calificado para atender al cliente.

Pero, el problema no radica en escoger que modelo se aplica mejor (directo – indirecto o mixto)  para la satisfacción de la ciudadanía pues cada uno tiene sus fortalezas, el sistema público por ejemplo posee un interés social y político del que carece el sistema privado, siendo este más eficiente pero al mismo tiempo más costoso para la población.   En mi opinión se trata de prestar un servicio de calidad y mientras las administraciones públicas no sean capaces de renovarse, esto no sucederá. Lo correcto es que se apliquen las medidas necesarias para la transformación como lo hicieron exitosamente algunos países aplicando los parámetros del New management.
El sistema público internacional  ha estado en búsqueda de mejorar los obstáculos que le impiden prestar un mejor servicio y  por ello se creó el modelo de “La Nueva Gestión Pública (NGP)”  que toma algunos de los procedimientos del sistema empresarial para implementarlo en el público. Este sistema  ha sido aplicado con éxito en países anglosajones como Canadá o Reino Unido que  reestructuraron sus administraciones y en la actualidad gozan de un sistema modelo del cual se benefician los ciudadanos y se ve reflejado en los niveles de satisfacción de los habitantes para desarrollar sus vidas y por consiguiente en el desarrollo del país.

La gestión pública del siglo XXI para que sea eficiente debe encaminarse hacia el formato planteado de nueva administración que surgió en los años 80.  Basado en el concepto de las tres “E” economía, eficiencia y eficacia, en la organizaciones gubernamentales. Acortando diferencias entre la  manera de actuar del sistema público y el sistema privado en cuanto al personal, gestión y remuneración. Además  simplificando los procedimientos y las normas de actuación  para garantizar un servicio con una respuesta más rápida al ciudadano, basándose en la gestión por objetivos. La descentralización es un factor clave en la NGP, dándoles más poder a los gobiernos locales que en definitiva son los que están más cerca del ciudadano.
Podríamos resumir que la nueva gestión pública persigue la creación de una administración eficiente y eficaz, es decir, una administración que satisfaga las necesidades reales de los ciudadanos al menor coste posible, favoreciendo para ello la introducción de mecanismos de competencia que permitan la elección de los usuarios y a su vez promuevan el desarrollo de servicios de mayor calidad. Todo ello rodeado de sistemas de control que otorguen una plena transparencia de los procesos, planes y resultados, para que por un lado, perfeccionen el sistema de elección, y, por otro, favorezcan la participación ciudadana. (García, 2007)

La implementación de este nuevo modelo de administración implica no sólo un proceso de reingeniería institucional, entendido como la modificación de las normas que delimitan las actuaciones de los funcionarios y organizaciones públicas, sino además una profunda transformación de los patrones de comportamiento que rigen las relaciones entre los agentes del sector público, y entre éstos y el sector privado. Tales dinámicas de cambio suelen generar resistencias entre diversos agentes que pueden ver comprometidos sus nichos de poder en el Estado, por lo que la aplicación de la NGP requiere un enfoque holístico de gestión de cambio que, a través de una serie de políticas de formación e incentivos, permita transformar las estructuras, procesos y cultura que predominan en la gestión de lo público (Navas, 2010)


Aunado a esto,  la revolución que se dio con la implementación de NGP, se esta  dando en este momento con las nuevas tecnologías en lo que se conoce como E- Democracia o el nuevo gobierno digital, los esfuerzos también parecen enfocados a modernizar las administraciones públicas en tecnología,  para mejorar no solo la participación ciudadana, acortar los procesos y plazos,  sino también para evolucionar en  la rendición de cuentas y la evaluación de las políticas públicas, cuestión que viene a complementar el camino ya emprendido hacia la transparencia.


En conclusión Los recursos públicos deben gestionarse en un marco de eficiencia y colaboración, entre el sector público,  el privado y la sociedad civil. La Administración pública también debe despolitizarse, para garantizar un correcto desempeño y mayor  transparencia, muchos países han intentado cambiar y aplicar los fundamentos de NGP, pero no han podido lograr un correcto desempeño del sistema por los altos niveles de politización y corrupción que aun existe en sus instituciones. 

Bibliografía
García, I. M., 2007. La nueva gestión pública: evolución y tendencias. En: S. G. d. P. y. Gastos, ed. Presupuesto y Gasto Público. Salamanca: Instituto de Estudios Fiscales , pp. 37 - 64.

Navas, A., 2010. La nueva gestión pública: una hrramienta para el cambio. Perspectiva, Volumen 23.

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